¡Envío Gratis en compras mayores a $7,000!
TIPS Y CONSEJOS

Tiempo de lectura: 6 min
Cada día, cientos de lesiones oculares ocurren en entornos laborales, de las cuales el 90% son prevenibles con el uso de Protección Ocular Industrial adecuado.
Los peligros más subestimados no son las partículas grandes, sino las salpicaduras químicas, los vapores, el polvo fino y la radiación óptica. En esta guía te enseñamos a seleccionar tus lentes y goggles de seguridad cumpliendo estrictamente con la NOM-017-STPS y el estándar ANSI Z87.1.
A diferencia de la piel, la córnea no tiene una capa protectora dura, lo que la hace susceptible a daños inmediatos e irreversibles. Generando consecuencias a la exposición:
Una evaluación de riesgos debe categorizar las amenazas más allá de lo evidente.
No existe un protector ocular universal, la selección depende del riesgo identificado. A continuación, desglosamos cada tipo de EPP ocular, para qué sirve y para qué no sirve.
Los lentes de seguridad son la primera línea de defensa. Están fabricadas en lentes de policarbonato de alto impacto (más fuertes que el vidrio o el plástico estándar) y cuentan con protectores laterales. Estos pueden ser moldeados en el diseño o ser piezas separadas. Aunque estos protegen contra impactos, factores como la comodidad y el ajuste son vitales para que el trabajador los use. Para profundizar en estos detalles ergonómicos, visita nuestra guía sobre cómo elegir lentes de seguridad.
Ofrecen protección contra:
Limitaciones:
Son esenciales para tareas de impacto ligero a moderado donde el aire está relativamente limpio de polvo fino y no hay líquidos peligrosos.
Los goggles de seguridad son protectores que crean un sello de 360 grados alrededor de la cuenca del ojo. Se ajustan herméticamente a la cara con un marco de material suave (PVC o TPE) y una banda elástica. Su trabajo es aislar el ojo del ambiente exterior.
Su eficacia depende totalmente de su sistema de ventilación.
1. Goggles de ventilación directa
Tienen pequeños orificios o perforaciones directamente en el marco. Son excelentes para impacto y polvo grueso. El aire fluye libremente, reduciendo el empañamiento.
No se recomiendan para químicos, salpicaduras o polvo fino, ya que el líquido puede entrar directamente por los orificios.
2. Goggles de ventilación indirecta
Son la opción más común para uso industrial con exposición a salpicaduras químicas y polvo fino. Los respiraderos están cubiertos, forzando al aire a tomar una ruta indirecta que bloquea el líquido o partículas entren directamente, pero permite que el aire salga y entre.
Pueden empañarse más que los goggles de ventilación directa, te recomendamos buscar con recubrimiento Anti-fog.
3. Goggles sellados sin ventilación
Los goggles sellados son totalmente herméticos, ya que no tienen ningún tipo de orificio. Protegen contra gases, vapores, humos y polvos extremadamente finos (como el amianto o asbesto).
Pueden empañarse rápidamente, por lo que solo deben utilizarse en tareas específicas de corta duración donde el empañamiento es secundario a la protección química total.
Las caretas faciales protegen contra salpicaduras químicas de gran volumen, impactos de alta velocidad, escombros de mayor tamaño y salpicaduras de fluidos.
Una careta facial es un protector secundario. No está diseñada para sellar alrededor de los ojos y una salpicadura puede rebotar desde el pecho y subir detrás de la mica.
Siempre, sin excepción, se debe utilizar lentes de seguridad o goggles por debajo de la careta facial.
Las caretas faciales constan de dos partes principales:
Cabezal
Es el arnés que se ajusta a la cabeza, generalmente con un sistema de suspensión y una banda para la frente. Puede tener un ajuste de tipo pin-lock o de matraca (perilla giratoria), estos últimos permiten un microajuste sin quitarse la careta.
Mica
Es el escudo transparente grande que se acopla al cabezal y cubre el rostro completo, desde la frente hasta debajo de la barbilla. Existen micas en distintos materiales:
Este es un EPP altamente especializado, diseñado para el riesgo de radiación óptica de la soldadura.
Protegen contra:
Tipos de micas
Claro
Uso interior. Máxima transmisión de luz y reconocimiento de color.
Gris u Oscuro
Uso exterior. Reduce el brillo del sol con certificación de impacto.
Ámbar o Amarillo
Mejora el contraste en condiciones de baja luz (niebla, amanecer, atardecer, interiores mal iluminados). Bloquea la luz azul.
Espejado Indoor/Outdoor (I/O)
Lente claro con un ligero recubrimiento espejado. Ideal para trabajadores que transitan constantemente entre interiores y exteriores, ya que reduce el brillo exterior sin ser demasiado oscuro para el interior.
Verde (Sombra 3.0 o 5.0)
Se usa para oxicorte ligero o para protección contra radiación IR (calor) en fundiciones.
Elegir equipo de protección ocular no es solo cuestión de forma. Es una cuestión de cumplimiento y resistencia certificada. Estas son las siglas que debes entender y buscar.
Es la Norma Oficial Mexicana (NOM) emitida por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). Esta norma es la ley para el empleador. No es un estándar de prueba de producto, sino una guía legal que obliga al patrón a:
La NOM-017 te dice qué debes usar y por qué, basándote en tus riesgos.
Es la Norma Mexicana (NMX), que (a diferencia de la NOM) es de cumplimiento voluntario y se enfoca en la calidad y métodos de prueba del producto. Esta norma es el equivalente mexicano directo de la ANSI Z87.1. Define las pruebas de resistencia que un lente y una montura deben pasar para considerarse de seguridad contra impacto.
La NOM-017 te pide usar protección; la NMX-S-057 le dice a los fabricantes cómo probar que su producto es resistente.
Es el estándar del Instituto Nacional Estadounidense de Estándares (ANSI) para protección ocular y facial. Debido a la globalización del mercado, es el marcado que más comúnmente encontrarás impreso en las micas y monturas, incluso en México.
Es reconocido mundialmente para pruebas de impacto. Si un producto cumple con ANSI Z87.1, puedes estar seguro de que cumple los requisitos de la NMX-S-057.
Esto es lo que debes buscar grabado en el lente o la montura:
La complacencia es el mayor riesgo para la seguridad ocular. Los peligros invisibles (químicos, radiación y polvo fino) requieren una protección específica que va más allá de las gafas de impacto estándar. Un programa de seguridad exitoso comienza con una evaluación de riesgos honesta y la estandarización del EPP correcto para cada tarea.
La seguridad ocular no se logra solo comprando el equipo correcto; se logra creando una cultura donde usarlo sea un acto reflejo. Se trata de entender que la norma NOM-017-STPS es un plan de acción para preservar la herramienta más valiosa que poseemos: nuestra vista.
Explora nuestra línea de lentes de seguridad certificados ANSI Z87.1.