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TIPS Y CONSEJOS

Elegir el calzado adecuado puede ser la clave para evitar accidentes graves en tu jornada laboral. El calzado de seguridad es más que un requisito, está diseñado para mitigar riesgos, aumentar la productividad y garantizar la integridad física en cualquier industria.
Desde las botas robustas para la construcción hasta los tenis ligeros para almacenes, cada par se diseña con tecnologías específicas. En esta guía, te explicamos cómo seleccionar el calzado ideal que se adapte a tus necesidades y al sector en el que trabajas.
Las necesidades de protección varían drásticamente de un sector a otro, por lo que la elección del calzado debe enfocarse en que se adapte al tipo de riesgo, las condiciones del entorno y la comodidad necesaria para la jornada laboral.
Botas de seguridad de alto impacto: Son la elección preferida para industrias como la construcción, la minería, la agricultura o la manufactura. Estas botas industriales están diseñadas para soportar jornadas laborales exigentes, ofrecen una protección superior a impactos, perforaciones, superficies resbaladizas y la exposición a elementos como el agua, químicos o temperaturas extremas.
Tenis de Seguridad Ligeros: Son una solución moderna y funcional para trabajadores que necesitan moverse con rapidez y comodidad, sin comprometer la protección. Ideales para plantas de producción, almacenes o tareas de mantenimiento que requieran caminar largas distancias, ya que combinan un diseño deportivo con características de seguridad como suelas antiderrapantes y punteras con casquillo de protección.
Independientemente del modelo, un calzado de protección de alta calidad se distingue por ciertas características esenciales que garantizan tanto la seguridad como el confort.
Suelas antiderrapantes
Fundamentales para prevenir accidentes por resbalones. Diseñadas con materiales y patrones de agarre especializados, proporcionan una tracción excepcional en superficies húmedas, aceitosas o resbaladizas, minimizando el riesgo de caídas y garantizando la estabilidad del trabajador.
Las suelas de nitrilo son resistentes a aceites y productos químicos. Por otro lado, las suelas de poliuretano (PU) son más ligeras y flexibles, ideales para largas jornadas laborales donde la amortiguación y la comodidad son esenciales.
Punteras de protección
También conocidas como casquillo, es la defensa principal contra impactos, aplastamientos y caída de objetos pesados o punzocortantes. Es una característica obligatoria en la mayoría de los entornos industriales. Existen distintos tipos de materiales:
El acero es la opción tradicional, ideal para entornos con alto riesgo de impacto. El composite es la opción ideal para un calzado ligero y que no sea conductor de electricidad. Por último, el aluminio ofrece una alternativa que combina la resistencia del acero con ligereza de materiales compuestos.
Protección dieléctrica
Son el equipo indispensable para quienes trabajan en entornos con riesgo eléctrico o cerca de maquinaria de alta tensión.
Diseño ergonómico
Las plantillas acolchadas y las suelas internas están diseñadas para absorber el impacto en cada paso. Mejoran el confort durante jornadas prolongadas, previniendo la fatiga muscular y ayudando a mantener una postura correcta durante jornadas prolongadas.
Materiales de alta resistencia
La calidad del material define la durabilidad del calzado. El cuero reforzado y los textiles técnicos, resisten la abrasión, la humedad, el calor y el contacto con productos químicos, desacelerando el desgaste diario, lo que se traduce en una excelente relación costo-beneficio.
Un ejemplo de calzado que integra todas estas características, es la bota Berrendo Biotech 3017. Si deseas ver cómo se desempeña este modelo frente a otras opciones especializadas para uso rudo o riesgo eléctrico, consulta nuestra comparativa sobre Botas Berrendo 3017, 703 o 180: Elige las adecuadas para tu trabajo. Es la prueba de que no tienes que sacrificar tu comodidad para obtener la máxima protección.
Un calzado de seguridad de calidad es la suma de sus partes. Cada parte está diseñada para proteger, amortiguar y estabilizar. Conocer la anatomía de tus botas te ayudará a elegir el modelo que mejor se adapte a los riesgos de tu entorno.
Empeine: La parte superior del calzado junto a los cordones, a menudo cuenta con protección metatarsal.
Caña de la Bota: Protege los maléolos (huesos del tobillo). Una caña alta ayuda a prevenir torceduras y proporciona mayor estabilidad en terrenos irregulares.
Puntera de Seguridad: También conocida como casquillo, protege tus dedos del aplastamiento y el impacto de objetos pesados.
Plantilla: Además de proporcionar comodidad, muchos modelos también ofrecen protección anti perforación.
Entresuela: Ubicada entre la suela y la plantilla, esta capa absorbe el impacto al caminar y en ciertos casos, actúa como un aislante térmico para protegerte de temperaturas extremas, ya sea calor o frío.
Suela: Es el punto de contacto con el suelo. Las suelas de calidad son antideslizantes y a menudo están fabricadas de compuestos resistentes a la penetración de aceites, gasolinas y químicos, garantizando un agarre firme en cualquier superficie.
En México, la seguridad en el calzado industrial se rige por la norma oficial mexicana NOM-113-STPS-2009. Esta normativa clasifica el calzado en diferentes tipos, cada uno diseñado para prevenir un riesgo específico. Conocer estas clasificaciones es clave para elegir las botas o tenis de seguridad correctos para tu labor:
Tipo I: Calzado ocupacional
Destinado para trabajos de bajo riesgo, como cortes menores, laceraciones y golpes leves. No ofrece protección especial contra impactos o riesgos eléctricos.
Tipo II: Calzado con puntera de protección
Destinado a la protección de los dedos de los pies, donde existe el riesgo de que objetos pesados caigan o rueden sobre los pies.
Tipo III: Calzado de protección dieléctrico
Destinado para aislar los pies del suelo, protegiendo al usuario contra riesgos de choque eléctrico.
Tipo IV: Calzado de protección metatarsal
Además de la puntera reforzada, incluye protección extra en el empeine, cubriendo el área metatarsal del pie.
Tipo V: Calzado de protección conductivo
Destinado a disipar la electricidad estática del cuerpo al suelo, reduciendo la posibilidad de ignición de mezclas explosivas o sustancias inflamables.
Tipo VI Calzado de protección resistente a la penetración
Destinado a proteger la planta del pie de perforaciones con objetos punzocortantes en el suelo, como clavos o fragmentos de metal.
Tipo VII Calzado de protección antiestático
Destinado a disipar la electricidad estática y proteger al cuerpo de un posible riesgo de choque eléctrico.
Para un análisis más profundo de las clasificaciones y su importancia, consulta nuestra Guía práctica: todo lo que necesitas saber sobre la NOM-113-STPS-2009 en el calzado industrial.
Elegir el calzado de seguridad adecuado es una decisión estratégica que impacta directamente en tu bienestar. Un calzado especializado no solo cumple con las regulaciones, sino que también reduce la fatiga, aumenta la productividad y fomenta una cultura de seguridad en tu lugar de trabajo.
Descubre nuestra amplia selección de calzado de seguridad y encuentra el ideal para ti.